viernes, 22 de abril de 2016

The Power of Makeup

¡Hola chicas! ¿Qué tal estáis hoy? Hoy vengo con una entrada seria, digamos. Espero que la leáis entera y que me contéis vuestra opinión sobre esto y que si estáis de acuerdo o si os gustó la entrada la compartáis. Quiero contaros mi experiencia sobre un tema del que se hablaba muchísimo especialmente el año pasado pero que nunca llegué a publicar en el blog, a pesar de que tenía la entrada preparada. Incluso había subido una foto a Instagram en la que os enseñaba mi versión de aquel entonces del «reto» #ThePowerOfMakeup. El tema, como ya os podréis imaginar por el título, es el criticar/juzgar/avergonzar a los demás por llevar maquillaje.


The Power of Makeup

Empezaré por contaros brevemente mi relación con el maquillaje. Yo nunca me maquillaba, fuese a donde fuese, hasta más o menos el verano de 2012; solo me delineaba la línea de agua inferior y a veces la superior. Empecé a interesarme por este mundillo hace unos tres años, durante el Erasmus especialmente, ya que había empezado una nueva etapa: estaba en un país diferente y en una ciudad con mucha diversidad, así que nadie te miraba mal fueses como fueses. Digamos que la gente está acostumbrada a ver de todo y ya no te juzgan por ello. Además, empecé a interesarme por cómo podía mejorar mi aspecto, ya que tuve un acné bastante severo durante esa etapa, por lo que no estaba a gusto con mi piel y siempre me ponía base porque no me gustaba verla enrojecida e infectada.

De esta forma, la principal razón por la que usaba el maquillaje en esta etapa era simplemente que mi piel no me gustaba. No me gustaba a mí, lo que dijesen los demás me daba igual. Uno de los errores bastante comunes que comete la gente cuando ven que usas maquillaje es pensar que precisamente lo usas para esconder cómo eres en realidad o porque eres insegura. Yo creo que esta percepción debería cambiar, porque me parece generalizar y en realidad mucha gente (me incluyo) utiliza el maquillaje como forma de expresarse o simplemente porque le gusta. En 2013 me maquillaba porque no me gustaba mi piel y actualmente todavía sigo haciéndolo, a pesar de tener menos granos y problemas cutáneos en general, porque descubrí que era algo que me encantaba hacer. Como he dicho, lo utilizo como forma de expresarme, por ejemplo, muchas veces reflejo mi estado de ánimo en el color del pintalabios que escojo.


The Power of Makeup

También me maquillo porque me gusto con maquillaje (supongo que y quién no); me gusta verme y sentirme guapa y con buena cara. Una razón más de que me maquille es que me relaja, me desestresa, me aísla del mundo que me rodea, y eso también me gusta. Estar concentrada pensando en aplicarme bien la base o perfilarme los labios me gusta. No sé si entendéis a qué me refiero ni si os pasa lo mismo. Quizás penséis «qué superficial», «#firstworldproblems» o cosas por el estilo. Pero, ¿y qué tiene de malo? Otras personas se relajan de otras formas: cocinando, leyendo, pintando o haciendo deporte.

Como os comentaba al principio, publiqué en mi cuenta de Instagram mi foto con la mitad de la cara maquillada y la otra mitad al natural, acompañada del hashtag #ThePowerOfMakeUp. Con esa foto pretendía unirme al objetivo creado por Nikkie Tutorials: dejar claro que no es cierto que nos maquillamos para los hombres, ni porque somos inseguras ni porque queremos escondernos, sino porque nos gusta y porque tenemos todo el derecho del mundo a hacerlo, a vernos guapas y sentirnos bien con nosotras mismas. Y lo mismo para los chicos que se maquillan (cada vez más numerosos, por cierto).

The Power of Makeup

También he de decir que ni todos los malos son tan malos ni todos los buenos son tan buenos. Yo misma he pensado muchas veces «madre mía, ¿pero cuántos kilos de maquillaje se ha echado?» o «se ha pasado con el colorete». Lo cierto es que es muy fácil juzgar a los demás, tanto si los conocemos como si no. El problema no es opinar sobre algo o alguien para nuestros adentros; cada persona tiene su propia opinión o perspectiva sobre todo lo que hay en este mundo, sea buena o mala, y esto es inevitable. El problema llega cuando esas opiniones se toman como absolutas y se intentan imponer, de forma que se hunda, humille y avergüence a la persona a la que se «ataca». Y aquí ya no me refiero solo al maquillaje, sino a nuestra apariencia general, a nuestra sexualidad y un montón de cosas más.

Nos imponen unos cánones de belleza que ni siquiera son realistas, y la sociedad está permanentemente haciendo presión para conseguir que todo el mundo sea «perfecto» en base a dichos cánones. Así, condenan a todo aquel que no los cumpla, faltando al respeto y humillando. Pero esto ya es un tema aparte, y hoy solo venía a hablar del poder del maquillaje.

Creo que deberíamos sentirnos libres de usarlo sin tener que soportar críticas por ello. Es cierto que a veces hay casos extremos, como el famoso «clown contouring». Con respecto a este tipo de maquillaje, mi opinión es que no creo que aporte nada a la piel más que darle un aspecto grisáceo o un color raro dada la mezcla de colores que se hace. Pero no tomo mi opinión como absoluta y no intento imponérsela a los demás. Que a mí no me guste no quiere decir que tenga que ponerme a acosar a las personas a las que sí les gusta mandándoles mensajes con insultos o humillándolas.


A pesar de que es difícil dado que cada vez se utilizan las redes sociales o Internet para criticar, creo que deberíamos ser todos más respetuosos en general. Cada uno es libre de echarse lo que quiera en la cara, tanto si nos gusta como si no, y tenemos que aceptarlo. Me da rabia y a la vez pena que se juzgue así, tan rápido, como si fuésemos un ser superior que lo sabe todo. En mi caso, ha habido personas que cuando me vieron más maquillada que de costumbre me han dicho «tú antes no te pintabas tanto» y otras que me han dicho «¿pero tú no te maquillabas siempre para ir a la universidad?» cuando les digo que últimamente voy con mi cara de mapache zombie a clase porque a veces no me sale del chocho pintarme. No sabía que tuviese que dar explicaciones de lo que hago o dejo de hacer con mi cara.

Para acabar quería contaros una anécdota de cómo reacciona la gente de por aquí cuando ven que alguien lleva más que un poco de eyeliner. El verano pasado fui un día a cenar fuera con mis padres y, como siempre, me hice un maquillaje «completo», digamos, pero no demasiado recargado. Fuimos antes a dar una vuelta por el paseo que hay al lado de la playa (serían las diez de la noche) y la gente que pasaba se me quedaba viendo de arriba abajo, incluso chicas de unos 16-17 años, que seguro que para salir por ahí también se maquillan, por muy poco que sea. Por el tipo de mirada parecía que sus cabezas solo piensan que puedes hacerte un maquillaje currado exclusivamente si eres actriz y vas a una alfombra roja. Insisto, ese día lo único que podía destacar era un poco de eyeliner y los labios rojos. 

Por último, y después de todo lo que he comentado hoy, creo que deberíamos pararnos a pensar un poco en este tema y ver si realmente merece la pena insultar a la gente o humillarla por usar maquillaje. Hay que ponerse en la piel de los demás y pensar si nos gustaría que nos tratasen así. Yo creo que a nadie le gustaría.


The Power of Makeup

Os quiero preguntar qué pensáis de este tema. ¿Estáis de acuerdo o no? ¿Solo en parte? ¿Os sentís identificadas con lo que he dicho? También os quiero preguntar, mis queridas lectoras, si a vosotras os pasa lo mismo que a mí cuando salís a la calle con un maquillaje completo (maquillajes como los que subís a vuestros blogs).

Por último me gustaría pediros que si os ha gustado la entrada la compartáis con vuestros amigos o con la gente que sepáis que critica a los que usamos maquillaje, para ver si podemos abrirles los ojos y que sepan que no tiene nada que ver con ser inseguro o querer esconderse de los demás, sino con una forma de expresarse y con sentirse bien con uno mismo. También os animo desde aquí a hacer vuestro propio reto #ThePowerOfMakeup si no lo habéis hecho y si no tenéis nada que ocultarle al mundo :)

Si habéis llegado hasta aquí después de semejante entrada os doy las gracias de corazón, ¡y os hago un monumento! De verdad, gracias, esta entrada significa mucho para mí personalmente. 

¡No os olvidéis de compartirla! Os recuerdo que podéis seguirme en Instagram como @laracglez o en Twitter como @lumipouta. ¡Un besazo muy grande y gracias por el apoyo!

6 comentarios:

  1. ¡Hola, Lara! :) Creo que el maquillaje es una forma más de expresarse, igual que lo es la moda, y que no debemos tener miedo a ser originales por el qué dirán. A mí me encanta pintarme los labios rojos y me da igual que algunos digan que es llamativo o que no les guste; son mis labios y mi cara, así que hago lo que quiero con ellos, jajaja. Estoy de acuerdo contigo en que no me maquillo por disfrazarme o porque los demás me vean guapa: ¡lo que quiero es verme guapa yo! jaja. Por cierto, es normal que a veces no quieras maquillarte para ir a Mordor (CUVI), a mí también me pasa (sobre todo cuando teníamos clase con Cayetana a las 9 de la mañana :'(( ). Un beso y enhorabuena por tu blog! :*

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    1. ¡Holaaa!
      ¡A mí también me encantan los labios rojos! De hecho es el color que más estoy usando últimamente :D ¡Estoy de acuerdo contigo en que da igual el qué dirán y que no debemos tener miedo!

      La pereza que me entra últimamente para maquillarme para ir a clase no tiene nombre! Tenemos que pensar en tantas cosas que maquillarse es lo último que me importa hahaha.

      ¡Muchas gracias por leerme y por dejar tu comentario! :*

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  2. Como persona que vive en un pueblo donde a la minima eres juzgado indistintamente de tu edad, condicion social, etc. Estoy totalmente de acuerdo contigo, aqui salir un poco maquillada (rimel, sombra, colorete y labial claro) ya es objetivo de miradas.
    En mi dia a dia llevar corrector de ojeras, rimel y labial es como llevar calcetines. Cualquier hora, momento y lugar.
    GRAN blog MEJOR persona. Un beso enorme

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    1. Lo mismo digo, menos para ir a clase últimamente, para salir a cualquier otro lado el maquillaje no puede faltar, así que entiendo lo que me cuentas.

      ¡¡Muchísimas gracias, Syl!! Un besazo gigante ♥

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  3. Hola Lara!!

    Dejo patente: LA GENTE ES IDIOTA. Tal cual. Tienen demasiada poca vida y en vez de mirarse su ombligo miran el de los demás. En Londres me pasó algo similar, iba cómo me daba la real gana. Eso sí, al llegar a España, vamos, te pones un pintalabios lila y ya te miran en plan alien. Yo nunca me he puesto toda freak con el maquillaje, porqué básicamente es algo que me importa bastante poco, pero eso sí, a todas nos gusta vernos bien, pero una cosa es verse bien y otra llevar una puerta e la cara. Y aunque se lleve una puerta en la cara nadie es nadie para decirle a esa chica cómo maquillarse o qué ponerse o simplemente mirarla mal. Yo normalmente me pongo la raya y el pintamorros y si tengo ganas (muuuuuchas ganas) el rímel. Y ya añado (voy a decir una soez en 3..2..1) ¿quién coño se piensa a estas alturas que las mujeres nos maquillamos para gustar al otro sexo? Hay que ser machista. Me siento muy identificada con el 'pero tú antes no te pintabas'. Ajá. Será que ahora te tengo que dar explicaciones de porqué si voy pintada, o del estampado de bragas que llevo. Tiene narices. En fin, que yo lo haría, pero tengo un acné de órdago (malditas hormonas). Muchísimas gracias por escribir estas entradas porqué sirven de inspiración, y más de lo que te piensas.

    Un besote enooorme Lara!!!! ♥

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    1. Hola!!

      ¡Precisamente para gustos colores! Tú no te pintas y nadie se mete contigo, no sé por qué los que nos pintamos tenemos que «ser víctimas» de preguntas como las que me han hecho y que os comentaba en la entrada. Y además, es una gilipollez criticar tanto a las personas que se maquillan como a las que no.

      Pues sí hija sí, hay mucha gente que todavía piensa que nos maquillamos para impresionar a los hombres. Y oh, sorpresa, a la mayoría de ellos ni siquiera les gusta que una chica se maquille, ni siquiera que se pongan un poco de pintamorros, como tú lo llamas hahaha. Se supone que si impresionas a un hombre no es por tu color de labios o tu sombra de ojos, es por ser tú misma, por tu personalidad y todas esas cosas, aunque la primera impresión también cuente, evidentemente.

      Me ha encantado lo del estampado de bragas hahahaha, todavía sigo riéndome!

      Pues déjame decirte que precisamente ahora es cuando deberías hacer el reto, para demostrar que lo que piense la gente te la pela y que no tienes nada que esconder. En mi caso, si te sirve de ayuda, para el reto me maquillé la parte de la cara que tengo mejor, es decir, con menos cicatrices. Dejé al natural mi mitad izquierda porque al natural soy precisamente más como mi mitad izquierda; mi ceja apenas crece y por lo general tengo mucho más acné en ese lado (no sé por qué). No tendría sentido intentar disimular la «parte mala», ya que soy así y no le puedo hacer nada. Así que te animo a que lo hagas tú también! Solo es una piel al natural, no creo que nadie vaya a salir corriendo o se asuste, a no ser que sea imbécil!

      ¡Gracias por tu comentario, Hydre! Y gracias por lo de que sirvo de inspiración, eso intento con esta entrada, ya que me parece un poco injusto todo este tema! Un besazo! ♥

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