viernes, 25 de marzo de 2016

Mascarilla capilar casera con manteca de karité

¡Hola a todas! ¿Ya tenéis planes para el fin de semana? ¡Contadme, contadme!

Mascarilla capilar casera con manteca de karité - Resultado

Hoy os traigo algo diferente, y es que se me ha dado por hacer experimentos con mi pelo. Tengo desde hace unos años un bote de manteca de karité 100 % natural de 500 g que me habían traído de Senegal, pero no la usaba demasiado porque, como cualquier manteca, es demasiado grasa y no me gusta esa sensación en las manos.
La manteca de karité se extrae del árbol homónimo, y tiene muchísimos beneficios tanto para nuestra piel como para nuestro pelo. Se puede utilizar como hidratante para cualquier parte del cuerpo, como bálsamo labial, como protector solar (ojo: su «factor de protección» no es demasiado elevado) e incluso como tratamiento contra el acné, ya que no produce granos. En cuanto al pelo, que es lo que nos interesa en la entrada de hoy, lo regenera, lo protege del sol, le da brillo y fuerza e hidrata el cuero cabelludo. Vamos, que la manteca de karité es un multiusos en toda regla.
La manteca de karité tiene una textura bastante sólida cuando está fría y se vuelve líquida cuando se calienta. Tiene un color blanquecino que tira a beige y un olor característico bastante fuerte, que personalmente no me encanta. Os dejo la foto de mi bote para que la veáis.

Manteca de karité

Manteca de karité

Llevaba unos cuantos días pensando en que tenía que hacerme alguna mascarilla para intentar reparar mi pelo, y me acordé de que existía este bote. Así que me puse a pensar y me salió esta mascarilla. ¡Quedaos hasta el final para ver las fotos de cómo ha quedado mi pelo!

VAIS A NECESITAR
1-2 cucharadas de miel
Un chorro de aceite de oliva
Manteca de karité (no la medí, simplemente fui echando hasta que me pareció suficiente cantidad)
Medio vaso de agua tibia/caliente

PREPARACIÓN
1. Poned todos los ingredientes menos el agua en un recipiente.
2. Si no sois capaces de mezclarlos podéis calentarlos al baño maría para que se derritan la miel y la manteca. También podéis meter la mezcla unos segunditos al microondas.
3. Removed hasta que esté casi derretido y agregad el medio vaso de agua.
4. Removed hasta que se «mezclen» los ingredientes.
5. Aplicad sobre el pelo. Os aconsejo aplicar la mezcla cuando aún esté caliente o al menos tibia, ya que si se enfría será más difícil.
6. Envolved el pelo en una toalla y aplicad un poco de calor con un secador.
7. Dejad que actúe durante 20-30 minutos.
8. Lavar el pelo de forma normal.

NOTAS
Nota 1: Yo no diluí la mezcla en agua, lo que hizo que aplicarla fuese más difícil, ya que sin el agua se solidifica más rápido.
Nota 2: Muy importante, desenredaos el pelo antes de poneros la mascarilla, será más fácil extenderla y peinaros después.
Nota 3: Después de haber lavado y peinado el pelo, el truco es secarlo con aire caliente para moldear mejor el pelo y para que también se evapore parte de la grasa que queda. Podéis ayudaros con los dedos para ir dándole algo de forma. Alternad aire caliente con chorros de aire frío, que tampoco es cuestión de quemarse el pelo hahah.

Os aviso aquí debajo de tres cosiñas que hay que tener en cuenta:
1. En cuanto la mezcla se empiece a enfriar vuestro pelo estará pegajoso, eso es obra de la miel. Se quita perfectamente en cuanto lo lavéis.
2. Como he dicho antes, la manteca es muy grasa, por lo que no se irá del todo cuando os lavéis el pelo. Eso es porque ha absorbido el producto y os quedará un poco de la grasita que precisamente hidrata. Por eso os he puesto que lo diluyáis si no os gusta ese tacto.
3. Os costará un poco peinaros después, porque el pelo está completamente impregnado en la manteca, por lo que se pega un poco. No os agobiéis, que en cuanto empecéis a secarlo os quedará perfecto.

Una última aclaración antes de comentaros mi opinión sobre el resultado: cuando digo que queda algo «grasiento» no quiero decir que queden residuos y que parezca que está sucio y que no os lo laváis desde hace un mes. Para nada. Os quedará suelto y brillante, pero además veréis que está limpio. No quiero que penséis que vais a tener el pelo hecho un asco cuando acabéis de secároslo. Todas las mascarillas y acondicionadores «artificiales» o de cosmética también llevan algún aceite o grasa porque es precisamente eso lo que repara e hidrata el cabello (el acondicionador de TRESemmé que utilizo normalmente es un claro ejemplo). Así que no tengáis miedo de utilizar el karité.

RESULTADO (FOTOS)
Estoy contenta con cómo ha quedado mi pelo. Se podría decir que tiene un efecto similar al de la henna: le da cuerpo y volumen a mi pelo y lo riza más sin tener que utilizar otra mascarilla o acondicionador, aunque quizás la henna sea algo más potente en este sentido. Tenía las puntas bastante estropeadas a pesar de que les había pegado un corte hace un mes más o menos y ahora noto que no están tan «ásperas». Además, me he dado cuenta de que les ha devuelto el brillo y, por lo tanto, se nota mucho más que tengo el pelo más claro y rojizo del aclarador que os enseñé hace una semana. ¡No me enrollo más y os dejo con las fotos!

Mascarilla capilar casera con manteca de karité - Resultado

Mascarilla capilar casera con manteca de karité - Resultado

Mascarilla capilar casera con manteca de karité - Resultado

¡Os animo desde aquí a que probéis a utilizar la mascarilla y el karité en general, y a que me contéis si ya conocéis este producto y qué opináis de él! Como siempre, ¡los comentarios están abiertos para todas! Nos vemos en la próxima entrada, ¡un besazo!


2 comentarios:

  1. yo me hubiera agobiado mucho al ver el pelo pegajoso!!! jajaja menos mal que se pasa.
    me ha encantado el post!

    un beso enorme cielo

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    Respuestas
    1. Al principio también me agobié un poco, pero después vi que volvía a estar normal y se me pasó hahahah

      Muchas gracias por pasarte! Un besazo!

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